Thomas F Babor a
a. Department of Community Medicine, University of Connecticut School of Medicine, Farmington, CT, 06030, Estados Unidos de América.
Correspondencia: Thomas F Babor (e-mail: babor@nso.uchc.edu).
Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2010;88:643-643. doi: 10.2471/BLT.10.081729
La ciencia tiene un peso cada vez más importante en el desarrollo de las políticas internacionales de salud, lo cual es especialmente patente en el caso de la respuesta mundial a los problemas relacionados con el consumo de alcohol. En mayo de 2010, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución WHA63.13, sobre la "Estrategia Mundial para reducir el uso nocivo del alcohol" [1], basada en parte en los muchos datos que demuestran tanto la importante contribución del alcohol a la carga mundial de morbilidad como la eficacia de las políticas adoptadas para mitigar los daños que ocasiona [2].
Una vez adoptada la estrategia, ha llegado la hora de que la ciencia de la salud pública asuma dos nuevos retos. El primero es ampliar la base de evidencia de modo que se aplique no sólo a los países desarrollados, que concentran el grueso del consumo de alcohol en el mundo, sino también a los países de ingresos bajos y medios, en los que el consumo de alcohol está creciendo y la respuesta de política es aún poco firme. El segundo reto consiste en usar los resultados de las investigaciones científicas para orientar la adopción de políticas eficaces contra el alcohol a nivel nacional e internacional.
En cuanto a la base de evidencia para adoptar políticas eficaces contra el alcohol, hay datos científicos sólidos que avalan las intervenciones destacadas en la estrategia mundial [2,5]: aumento de la capacidad de los sistemas de salud y bienestar social para proporcionar tratamiento e intervenir tempranamente; medidas contra la conducción bajo los efectos del alcohol; límites a la oferta de alcohol; restricciones a la mercadotecnia del alcohol; políticas de impuestos y precios que desalienten el consumo frecuente y en cantidades excesivas; regulación de los contextos sociales que fomentan el consumo excesivo, y reducción de los efectos del alcohol ilícito y el alcohol de producción informal en la salud pública.
Muchas de esas intervenciones son medidas universales que limitan la asequibilidad, disponibilidad y accesibilidad del alcohol. Dado su amplio alcance, el impacto previsible de esas medidas en la salud pública es relativamente importante, sobre todo cuando es posible controlar el mercado informal y la producción ilegal de alcohol. Cuando las medidas universales se combinan con intervenciones dirigidas a poblaciones de alto riesgo, como adolescentes (edad mínima), conductores de automóviles (conducción bajo los efectos del alcohol), personas alcohólicas (tratamiento y apoyo) y personas con prácticas de consumo peligrosas (intervenciones breves en el marco de la atención primaria), el efecto combinado suele ser considerable [3,6].
A pesar de los numerosos estudios transnacionales que avalan esas opciones de política, las instancias normativas de muchos países, especialmente de países en desarrollo, cuestionan que pruebas científicas obtenidas fundamentalmente en países de ingresos altos puedan aplicarse a las poblaciones y los patrones de consumo de su país [7]. Así pues, se necesitarán nuevas investigaciones para reproducir la base científica en distintos tipos de país, aunque el principio de precaución aconseja intervenir ya sin dilación [8] en muchos frentes para contrarrestar la introducción de nuevos productos alcohólicos (como bebidas de malta de alto contenido de alcohol), la eliminación de las restricciones de los horarios de venta y la promoción del alcohol dirigida a los jóvenes.
Además de seguir estudiando la eficacia de las políticas contra el alcohol, es necesario emprender también investigaciones para determinar la mejor manera de aplicar distintas estrategias que difieren sensiblemente en términos de costo, aceptabilidad cultural,
jueves, 16 de septiembre de 2010
La ciencia de la salud pública y la estrategia mundial sobre el alcohol
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario